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27 de noviembre de 2007

Cocinita de IKEA

Ahí están las fotos para que os orientéis las que tengáis ganas de hacerla.

La cocina vista de frente



Un detalle del fogón



El lateral



Una zona para almacenar todos los cacharrillos



Y una vista en pleno uso

5 de octubre de 2007

Miedo a volar

No es algo de lo que me sienta orgullosa, pero tampoco es algo que pueda cambiar facilmente: tengo un miedo atroz, cada vez que agarro el avión las paso canutas y no puedo dejar de pensar que me pego un sopapo impresionante desde 11000 metros de altitud, como siempre recuerda el piloto.
Y como el miedo es irracional, le tengo más miedo al despegue que al aterrizaje. El Santo, cada vez que nos apagan la lucecita de abrocharse los cinturones, me repite al oído como si me cantase un bolero: "ves como tenía yo razón". Y yo pienso siempre aunque no se lo diga: "es que el día que tenga razón yo, como que no vamos a enterarnos de ello, chato"

16 de junio de 2007

Cita con la RR

Después de ocho años esperando este momento, ayer por fin he logrado entrar en una sala de limpio, yuuuuupiiiii.
Toda la semana que viene estoy destinada allí.

9 de junio de 2007

La aldeita es Mallorca...


Bueno, la foto es de hace dos semanas, pero hoy igual, igual...

7 de junio de 2007

Niños biométricos

Si alguna vez te has preguntado en qué tipo de sociedad es necesario repetir catorce veces la foto de pasaporte de una niño de un año por el aberrante motivo de que sale sonriendo en la foto, no busques más: vives en ella




PS: Tengo que ser muy talibana, porque me gusta que mis niños sonrían y se rían a carcajada limpia

1 de junio de 2007

La vuelta al cole...

ha ido bien.
Me han dado una mesa, una tarjetita con mi nombre, un ordenador, un curso acelerado de lo que hacemos en el departamento, muchos ánimos y el resto del día libre... de lunes a miércoles cursillo y el jueves, a ponerme las pilas y a empezar.

31 de mayo de 2007

Un mes entero callada...

Sí, como todos suponéis, me ha tenido que pasar algo sumamente grave...

HE ENCONTRADO CURRO (y no aquel que se iba al Caribe precisamente)

Y con el curro me ha pasado por encima toda la burrocracia alemana, que lamentablemente (y es de lo poquito malo que tiene la aldeíta) es un bicho muy grande y muy voraz, que no hace más que pedir papeles y más papeles... Y como supondréis, tras casi ya diez años vagando por el mundo, los papeles ya los tengo más que perdidos...

Bueno, en corto, que mañana empiezo. Las malas noticias son que la regularidad de este blog dependerá mucho más de factores aleatorios tales como cuál sea mi reserva de energía después de chulear para beneficio propio mis conocimientos... las buenas son que en septiembre con todo lo que haya ganado me compro un ordenador nuevo, vamos a instalarlo en red al que tenemos en casa y con el tiempo que antes dedicaba a la plancha y la erradicación de pelusas (tiempo que ahora delegaré como corresponde) pienso escribir siempre que pueda...

Pero mañana de fijo que os comento algo sobre mi primer día, eh...

19 de abril de 2007

Nos hemos ido de vacaciones

Y por eso he tardado en actualizar el blog...

El lugar era precioso:


Nos han tratado de maravilla:


Hemos hecho muchas cosas interesantes:


Y los niños, abuelos, siguen tan guapísimos como siempre:


Besos a todos desde la Aldeíta

9 de marzo de 2007

Gentes de poca fe

Ante el cachondeo que os habéis traído muchos de vosotros con el tema del paso del Cirilo, que si ramitas, que si tal... el fin de semana pasado nos hemos ido de expedición para poder mostrar los verdaderos efectos...



Hombre, que por mucho que yo lo llame aldeíta esto es una capital de Estado y no iban a dejarnos las calles sin barrer hasta la hora en que los churumbeles, el Santo y yo asomamos la cabeza (que fue más bien tarde, desde que somos padres ya no tenemos madera de héroes). Pero ya veis que las "ramitas" en el bosque daban mucha impresión y encontramos más de una en este estado.

2 de marzo de 2007

Ropa interior último modelo

Tranquilos, que no voy a enseñar los gayumbos del Santo... al menos no puestos. Pero tengo que poner una foto de esto porque nos ha dejado boquiabiertos, ni más ni menos que tangas de papel. Teniendo en cuenta que las únicas veces que he usado ropa interior de papel han sido los partos de los churumbeles y para ese tipo de ocasiones, más que bragas lo que llevas es el antídoto de la lujuria, me ha parecido el colmo de la sofisticación.



Y ahora me toca contar como nos hemos adjudicado este par de piezas de museo (por favor, envidiosos abstenerse de seguir leyendo). Como estamos hartos del invierno alemán y eso que este año ha sido corto y cálido como en España, nos hemos concedido una pequeña escapadita. Normalmente los paisanines de la aldea, si tienen unos días libres se escapan a Mallorca (una tierra preciosa desde donde sé que alguien al menos me lee y le mando recuerdos. Algún día escribiré para ella una crónica de los viajes de los alemanes a las islas). Si se tiene menos tiempo, uno se escapa a Tropical Islands o se decide por un "Tagesspa", lo que conocemos en España por "Balnearios Urbanos".

Como en este país todo lo exótico tiene sabor a turco nos hemos decidido por un bañito turco especial para dos. Te meten en una olla de vapor de lujo, con musiquilla ambiente, te dejan con un tarro de miel y un puñado de sales y hala, a frotar hasta que reluces como un jaspe...



Después un ratito de relax, reponiendo líquidos, con nuestra pequeña aldeíta a los pies y una vista de lujo (nuestra querida Frauenkirche), nos han dado el tanga de papel y nos han untado con un aceite calentito que olía a gloria... Creo que ha habido momentos en que El Santo estaba roncando por lo bajinis (él jura que no), pero yo misma estaba tan relajada que ni me he molestado en darle el codazo para cambiarle de postura. Lo duro de estas cosas es que al final hay que vestirse y volver para casa.

Eso sí, no he tenido la piel así de suave desde que mi madre me puso el primer pañal. Hasta el mismo churumbel ha notado la diferencia y no hace más que tocarme y olisquearme...

Una gloria, oiga, así que he decidido que todos esos dinerillos que me caen por cumpleaños, santos y cosas similares y que siempre digo que voy a usar para algo, pero termino metiendo en el banco para "preparar el futuro", este año me los voy a fundir bien fundidos en el presente, que al fin y al cabo es lo que tengo de momento seguro.

14 de febrero de 2007

El exilio dorado (III)



Como sois todos unos lectores muy perspicaces ya os habréis imaginado que toda esta promoción de nuestra aldeíta obedece a una orquestada campaña para conseguir visitas. La foto de arriba es de Berlín, estamos a un tiro de piedra de la capital y a otro tanto de Praga, pero de ahí no me da la gana poner fotos porque en todas las que he encontrado tengo unos malos pelos horribles.

2 de febrero de 2007

El exilio dorado (I)

Dedico unas cuantas entradas de este diario virtual a poner mis fotos favoritas de mi "aldeíta" (en comparación con Madrid, esto es un pueblo)...

La Semperoper con churumbela en primer plano...

30 de enero de 2007

Peces de colores



Os preguntaréis porqué estamos tan callados desde nuestra aldea alemana. No, no es que el paso del huracán nos halla dejado mudos y sin energía, es que después de Cirilo, llegó el invierno, que es el tiempo en que por estos lares uno dedica a la vida contemplativa y a cultivar aficiones preferentemente en el interior de casa...
Y eso hemos hecho el Santo y yo, nos estamos dedicando a la pintura... Gracias al cielo tenemos un par de familiares que han conseguido que el cuarto de los niños, poco a poco, empiece a parecer un mar decente y no lo que habríamos logrado nosotros con nuestra habilidad natural...

23 de enero de 2007

Después de Cirilo (II)

Ha llegado por fin el frío polar. Estamos todos con toses. mocos y otras hierbas en grados varios... así no hay quien tenga una carrera literaria coherente (la sinusitis no me deja pensar en las rimas adecuadas). Os pongo un par de fotos del paso del huracán (bueno, más bien de las ramitas y tejas caídas que encontramos al día siguiente).


20 de enero de 2007

Después de Cirilo

El huracán pasó por nuestra patria chica sin pena, ni gloria, aunque en Alemania ha dejado una estela bastante desagradable. Por aquí bastantes ramitas por el suelo, algunos árboles caídos y un bombero muy grave, pero para los que pasamos la noche en casa no hubo ningún peligro.
Siento no haber podido escribir antes, no era por hacerme la interesante sino porque efectivamente, el churumbel fue el que nos dió la noche, entre los dientes y el catarro. Ayer hubo que llevarle al médico que le ha recetado gotas y mimos (escribo con él sobre una pierna)...
Y mañana, si hoy dormimos, más...

18 de enero de 2007

Bajo el huracán

Hemos recogido las macetas de la terraza, cerrado todas las persianas, acoplado el coche en el garaje y forzado a los churumbeles en la cama... en nuestra zona se espera que lo peor pase esta noche pero ya se oye caer la lluvia y las ráfagas de viento... El Santo dice que en el curro ha escuchado como caían los árboles.

Y yo le tengo más miedo a los dientes del churumbel, que están todavía por salir, porque tengo claro que el Cirilo éste a mí no me quita el sueño...

17 de enero de 2007

Periodo de adaptación (II)

La churumbela saliendo de casa en su primer día de cole...



Cuando fui a recuperar a la churumbela ese mismo día, totalmente preocupada por si lo había pasado mal, me montó un pollo terrible porque "quería quedarse a comer con los otros niños". Después de explicarle tres veces que no podíamos encargar la comida hasta esta semana, decidí adaptar un poco la explicación a su medida: "no podemos quedarnos porque aún no tienes aquí tus cosas, tu toalla, tu cepillo de dientes"...

Aún me felicitaba por ese golpe de brillantez, cuando al día siguiente, va ella y me suelta tan tranquila que ya tiene cepillo de dientes. Su Rottenmeyer y yo todavía estamos tratando de determinar a cuál de sus cincuenta compañeritos le ha afanado un cepillo usado (eso sí, con dibujo de Wickie el vikingo, que es uno de sus personajes de "dibus" favorito).

El viernes me dice una Rottenmeyer que traiga para la niña un pijama si queremos que eche siesta (jo, cómo Cela... ¿orinal también?). Y el lunes tuvimos problemas con el servicio de comidas que a pesar de haber prometido que la incluía rápidamente en la lista no lo hizo (temblando estuve con la posibilidad de que se hubiera pasado la fecha para meterla y no le dieran de comer hasta febrero, que los alemanes son simplemente así)... hasta llegar al día de ayer, que me dice la profesora al recogerla del patio que se ha hecho pis y tengo que llevarme las cosas mojadas para limpiarlas (lo normal, ¿no?)...

Pues no tan normal, "sus cosas" eran dos bolsas enteras con toda la ropa de cama, edredón incluido... Llamé al Santo para contárselo y él tampoco había escuchado nunca nada parecido. Pero aquí es lo más frecuente, o eso demostró la cara del compañero de curro de mi Santo que preguntado al respecto, enarcó una ceja y dijo "¿y cómo lo hacéis en España?"

He llegado a la conclusión de que si por la churumbela fuera nos podríamos haber saltado todo esta etapa, aunque a la mayoría de los niños les resulta necesaria. En nuestro caso la que necesitaba el periodo de adaptación era yo.

Periodo de adaptación (I)

Ayer no pude escribir porque me mandaron deberes de la guarde. Sí, ya sé que es un periodo de mi vida que tendría que tener superado, pero parece ser que no he podido con ello...

Para los que no lo sepáis, la churumbela ha empezado la semana pasada la guardería. Se suponía que empezaba en periodo de adaptación. Y digo se suponía porque entre pitos y flautas de adaptación hubo poco. El lunes y el martes tuvimos que ir de médicos porque la niña se cayó y cojeaba, así que llegamos ella y yo (siempre con el churumbel a cuestas, que él todavía no tiene edad de independizarse) el miércoles temprano a ver cómo iba el tema.

La churumbela entró por la puerta, vió a su amiguita del alma que es compañera también de guardería... y salió corriendo rauda y veloz detrás de ella sin molestarse en decir adiós. Mientras tanto el churumbel y yo nos sentamos en el suelo mirando alrededor con la desconfianza del que sabe que no está en su lugar (bueno, eso yo, el churumbel enseguida encontró el canto de una puerta para chupar y se quedó tranquilo). Conseguimos llevarnos la churumbela a casa ese día porque se hizo pipí encima y no llevábamos ropa de recambio.

A la mañana siguiente repetimos la operación. Como cada vez me sentía más estúpida (la churumbela había decidido que es poco "cool" eso de tener a tu madre encima cuando vas de marcha con los amigos y me ignoraba de forma muy evidente), en el suelo y rodeada de niños que querían meter el dedo en la nariz al churumbel (es la forma amistosa que tienen los niños de demostrar amor, hurgarte en cualquier orificio disponible a la altura de tu cara), decidimos pasar a la fase B, dejarla sola un ratito. Cuando le digo que me voy a ir y que me puede decir "adiós" desde la ventana, una señorita Rottenmeyer (no, no es que sean brujas, es que al no poder distinguir los apellidos, todas son Rottenmeyer por metonimia) viene y nos informa de que "ese" es el rincón de las construcciones y sólo se puede entrar dentro para construir (¡Oohhhh!) y no sólo eso... hay una ventana específica para las despedidas (Más ¡Ohhhhh!)... Me marché más agobiada yo que ella y muerta de vergüenza porque acababa de darle el pecho al churumbel en el rincón de las construcciones, dado que todas las demás sillas de la guardería eran demasiado pequeñas para ajustar mi trasero a ellas...

Continuará

14 de enero de 2007

Pintar el cuarto...


Hoy nos hemos dedicado a algo muy típico en el resto del continente para apagar los excesos de la fiesta de ayer, el DIY (del inglés, "do it yourself", qué se puede traducir como "hágalo usted mismo"). Vamos a cambiar nuestro cuarto, que es más grande, por el cuarto de los niños.

Así que nos hemos levantado de buena mañana para mover una cama de matrimonio y un armario de tres cuerpos (más cajoneras superiores) ayudados por un par de santos amigos solteros a los que tenemos que estar eternamente agradecidos, porque gracias a nuestra falta de planificación (eso es lo que nos falta para ser típicamente europeos, planificación) nos hemos pasado toda la mañana jugando al Tetris por toda la casa para acoplar todos los muebles en su sitio provisional hasta que demos por concluida la pintura del cuarto... Los churumbeles están atómicos, todavía no terminan de entender qué tipo de virus nos ha picado.

Y es que, por comparar, en nuestro estado fundamental somos tan dejados, tan dejados, que al mover la cama del sitio hemos encontrado acumulado un auténtico tratado de arqueología (ver foto). Esta actividad febril sólo puede deberse a que hemos vuelto a entrar en estado excitado. Os iré poniendo al día según me vaya quitando la pintura de los ojos...